La Audiencia de Cantabria condena a siete hombres por tráfico de drogas y venta de coches robados

Todos reconocieron los hechos y admitieron penas que, en un caso, alcanzó los cinco años y ocho meses de prisión y 30.000 euros de multa

Autor
Tribunal Superior de Justicia (Cantabria)

Santander, 27 de marzo de 2026.-

 

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado esta semana a siete hombres por tráfico de drogas y venta de vehículos de alta gama que habían sido previamente robados.

 

En una audiencia preliminar celebrada en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial para valorar una posible conformidad, todos los acusados han reconocido los hechos y han expresado su acuerdo con las penas solicitadas por la fiscalía.

 

Además, el ministerio público retiró la acusación contra la hermana de uno de ellos, acusada de blanqueo de capitales, porque en su actuar no era consciente del origen ilícito del dinero que transfirió a su hermano.

 

 

Hechos probados

 

Según explicaba la fiscalía en su escrito de acusación que ha sido llevado a sentencia, los ahora condenados se dedicaban a la venta de cocaína y hachís.

 

Para aprovisionarse de esta sustancia, mantenían una plantación de marihuana en una localidad segoviana con 179 plantas en estado avanzado de crecimiento y con numerosos efectos de iluminación y mantenimiento.

 

Además, se dedicaban a adquirir vehículos de procedencia ilícita para su posterior venta.

 

Trasladaron vehículos robados desde Italia a España, y viceversa, “modificándolos con carácter previo a su transferencia a terceras personas para encubrir su origen ilícito”.

 

Con el fin de legalizarlos, constituyeron una sociedad que intervino en los trámites de dos Maserati, dos Toyota, un BMW y un Alfa Romeo.

 

Además, uno de ellos creó junto a su hermana una sociedad supuestamente dedicada a inversiones para dar apariencia de legalidad a los beneficios que obtenía.

 

En los registros de las viviendas de los acusados en Castro Urdiales, Baracaldo y Mozoncillo (Segovia), se encontraron sustancias estupefacientes, instrumental dedicado a preparar la droga y numerosas placas de matrícula.

 

El tribunal ha considerado que estos hechos constituyen delitos de tráfico de drogas, receptación, falsedad y blanqueo de capitales.

 

El principal acusado, al que se atribuye el tráfico de drogas, la receptación y el blanqueo de capitales, ha sido condenado a una pena que asciende a cinco años y ocho meses de prisión, y 30.000 euros de multa.

 

Al resto se han impuesto penas inferiores, en función de los delitos cometidos y las cuantías de la droga intervenida.

 

Así, otro de los acusados, al que se atribuye tráfico de drogas, receptación y falsedad, ha sido condenado a cuatro años de prisión y 6.810 euros de multa; y otro de ellos por los mismos delitos tiene una pena de dos años y nueve meses de cárcel, así como 6.540 euros de multa.

 

Otro de los condenados lo ha sido por delito de tráfico de drogas y receptación, a una pena de cuatro años y tres meses de cárcel, y 5.200 euros de multa; mientras que otros dos lo han sido por el delito de receptación -quince meses de prisión uno y ocho meses el otro-, y el último de los condenados, por tráfico de drogas -un año de cárcel y 6.000 euros de multa.