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El empresario náutico vació sus cuentas y vendió sus vehículos para eludir un embargo
La Audiencia Provincial de Balears ha ratificado la pena de dos años y tres meses de cárcel para un vendedor de embarcaciones. El tribunal lo ha condenado por los delitos de falsedad en documento mercantil e insolvencia punible, y ha confirmado además el pago de multas e indemnizaciones que ascienden a 17.500 euros.
El acusado, profesional autónomo en el mercado náutico, compró un barco en enero de 2021 sin registrarlo ni pagar los impuestos correspondientes y, meses después, se lo vendió al denunciante entregándole un contrato falso para facilitarle los trámites de inscripción.
Tras surgir problemas mecánicos, el comprador demandó al empresario y a la mercantil que figuraba falsamente en el contrato, retirando la acusación contra esta última al comprobarse la falsificación mediante una pericial caligráfica. Para evitar un embargo judicial de 25.000 euros dictado en su contra, Ambrosio vació sus cuentas bancarias y vendió varios de sus bienes y vehículos (una furgoneta, motos acuáticas, un Audi R8 y un Mercedes). Por otro lado, no se logró acreditar de forma fehaciente que el acusado hubiera engañado al comprador en la venta inicial de la embarcación.
El tribunal no aprecia falta de motivación ni errores en la argumentación de la jueza, razón por la cual se desestima la solicitud de nulidad presentada por el condenado.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.