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La mujer publicó reseñas en internet criticando el servicio postventa y desaconsejando a los clientes entrar en el local
La Audiencia Provincial de Badajoz ha confirmado la multa de 270 euros impuesta a una mujer por amenazar a la propietaria de una tienda de muebles a raíz de la compra de unos sofás.
Según recoge la resolución judicial, un matrimonio acudió a un establecimiento para adquirir dos sofás y una butaca. Al no quedar satisfechos con la calidad de esta última, reclamaron a la propietaria -llegando a acudir a su domicilio- con el compromiso de trasladar la incidencia al fabricante.
Ante la falta de una respuesta satisfactoria tras varios meses, el marido envió diversos correos electrónicos a la empresa, mientras que la mujer publicó reseñas en internet criticando el servicio postventa y desaconsejando a los clientes entrar en el local. No obstante, la sentencia señala que no ha quedado probado que el marido hablara mal de la tienda ante los clientes presentes en el establecimiento, ni tampoco que la vendedora se viera obligada a modificar sus hábitos u horarios a causa de dichos comentarios.
El tribunal argumenta que la jueza de instancia justifica debidamente su decisión de dar credibilidad al testimonio incriminatorio, excluyendo cualquier móvil espurio de enemistad y valorando la corroboración periférica derivada del contexto y de la actuación posterior de la acusada. Una fundamentación que los magistrados califican de lógica, coherente y comprensible.
La sentencia es firme.