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La sentencia le considera autor de un delito de homicidio intentado con las atenuantes de reparación del daño y de afectación por drogas y alcohol. Indemnizará a la víctima con 22.000 euros
Alicante, 21 de agosto de 2026.- La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a tres años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa para el que aprecia la atenuante muy cualificada de reparación del daño y la de afectación por drogas y alcohol a un hombre que intentó matar a otro, el 1 de enero de 2023, en Ondara.
La sentencia, dictada tras un acuerdo de conformidad alcanzado entre las acusaciones y la defensa, le impone una indemnización de 8.000 euros por las lesiones físicas y psíquicas y de 14.000 euros por las secuelas que le dejó el ataque. El condenado ingresó 22.000 euros correspondientes a la responsabilidad civil en la cuenta de consignaciones del juzgado con anterioridad a la celebración del juicio oral. No podrá acercarse a menos de 300 metros de la víctima ni comunicarse con ella por ningún medio por un periodo de siete años.
La Sala acuerda, a petición de la defensa y sin la oposición del Ministerio Fiscal, la suspensión de la pena de prisión en virtud del artículo 80.5 del Código Penal, que contempla este beneficio para penas inferiores a cinco años cuando los hechos se hubiesen cometido a causa de una dependencia a las drogas, siempre que se certifique por un centro especializado que el condenado está recibiendo tratamiento de deshabituación en el momento de pedir esta suspensión.
De acuerdo con ello, el hombre ha aportado el informe de un centro oficial que acredita que se halla sometido a un tratamiento de deshabituación de las sustancias que consume, sobre todo cocaína y cannabis. La suspensión, no obstante, se adopta a condición de que el penado no delinca en un plazo de cuatro años y no abandone el tratamiento para la drogadicción que padece hasta su finalización.
Los hechos comenzaron el primer día del año 2023, en el interior de un pub de la localidad cuando se inició una discusión entre el condenado y otro hombre, que se encontraba acompañado de la víctima, que era su primo. Según el relato de hechos probados, durante la pelea, el agresor usó varias veces la expresión “le voy a matar”, antes de que los tres hombres fueran expulsados del establecimiento.
La pelea entre ambos continuó en el exterior, momento en el que la víctima trató de separarlos, lo que le hizo caer al suelo. El agresor aprovechó esta circunstancia para, con la intención de acabar con su vida, clavarle una navaja en el costado izquierdo. A continuación, huyó del lugar.
El perjudicado fue trasladado al Hospital de Dénia, donde le extirparon de urgencia el bazo, que había sufrido un grave desgarro, entre otras lesiones. Tardó 80 días en recuperarse de las heridas que sufrió.
La sentencia es firme.