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El tribunal subraya que la prueba examinada “revela una ausencia de ingresos periódicos procedentes de actividades lícitas"
La Audiencia Provincial de A Coruña acuerda el decomiso definitivo de 16.700 euros intervenidos en una vivienda porque considera probado que dicha cantidad de dinero se encuentra vinculada a la actividad delictiva del fallecido, quien no pudo ser juzgado debido a su muerte. La sala entiende acreditado que el dinero procedía de la actividad de tráfico de drogas. De esta forma, estima íntegramente la demanda de decomiso autónomo contra la Comunidad de Herederos de la persona fallecida.
Por tanto, desestima las alegaciones de la defensa sobre la falta de conexión entre el dinero y el delito, al tiempo que establece que el decomiso se justifica por la naturaleza ilícita de los bienes.
En la sentencia, los magistrados explican que, durante la investigación de un homicidio, “se descubrieron sustancias estupefacientes y el dinero en la vivienda del fallecido, lo que llevó a considerar que estos bienes eran producto de un delito contra la salud pública”.
El tribunal subraya que la prueba examinada “revela una ausencia de ingresos periódicos procedentes de actividades lícitas”, así como que la suma incautada “se encontraba oculta en el domicilio, detrás de una estantería y en una bolsa de plástico”. De esta forma, concluye que “no se advierte otro posible origen del dinero incautado que aquel que se determina por el Ministerio Fiscal, la procedencia de la actividad de tráfico de drogas”.
La resolución no es firme, pues contra ella cabe interponer recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del TSXG.