Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
La sentencia ha absuelto al acusado que construyó las dos embarcaciones que transportaban la droga
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado las penas impuestas a 16 de los 18 personas condenadas por formar parte de un grupo criminal que intentó introducir en dos planeadoras, a través de las costas gallegas, 2.500 kilos de cocaína en 2007. La sentencia ha absuelto al acusado que construyó las dos embarcaciones que transportaban la droga al considerar que no se ha probado que conociese la operación que se iba a desplegar y, en consecuencia, ha anulado la condena a 10 años de prisión que le impuso por un delito contra la salud pública la Audiencia Provincial de Pontevedra.
Para el tribunal, no puede mantenerse el argumento de la sentencia recurrida cuando considera indicio de su participación en el tráfico de drogas organizado por el hecho de que en el astillero se construyan embarcaciones que podrían dedicarse a tal delito, porque, con tal razonamiento, la práctica totalidad de astilleros que construyan embarcaciones tipo semirrígidas sufrirían tal acusación de sospecha.
Por otra parte, la Sala Segunda también ha acordado condenar como autor y no como cómplice de dicho delito a uno de los condenados que aceptó figurar como propietario adquirente de las dos embarcaciones que iban a ser utilizadas para el alijo de la droga, por lo que, en su caso, ha elevado de dos años y tres meses a cinco años de prisión su condena. La sentencia incluye un voto particular discrepante del magistrado Julián Sánchez Melgar y otro voto particular concurrente con la decisión de la mayoría del magistrado Alberto Jorge Barreiro.