El Tribunal Supremo condena a dos años y un mes de prisión al autor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos y otro de cohecho activo

La Sala reduce a la mitad las condenas de prisión que estableció la Audiencia de Madrid, que sumaban 4 años y 3 meses de prisión

Autor
Comunicación Poder Judicial

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha condenado a 2 años, 1 mes y 15 días de prisión a Francisco Nicolás G.I. como inductor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos cometido por funcionario público y como autor de un delito de cohecho activo, en relación a los datos sobre titulares de vehículos y matrículas que le proporcionaron dos agentes de la Policía de Municipal de Madrid en 2014 a cambio de recompensa. 

El tribunal estima parcialmente el recurso de Nicolás G.I.  y acepta que concurre en el caso la atenuante de dilaciones indebidas como muy cualificada, y no solo simple como determinó la Audiencia Provincial de Madrid. Por ello, rebaja un grado la pena y reduce a la mitad las condenas de prisión que estableció la Audiencia madrileña, que sumaban 4 años y 3 meses de prisión. 

El Supremo argumenta al respecto que la sentencia recurrida admite "que la fase previa tardó en tramitarse casi diez años y otros tres las fases preparatorias y de juicio oral”, “lo que arroja un resultado concluyente: trece años de prolongación de la causa hasta sentencia”, periodo que es extraordinario y que justifica la aplicación de la atenuante como muy cualificada. 

Por otro lado, le absuelve como inductor de un delito de violación de secretos oficiales, por el que fue condenado a una pena de multa, al haber absuelto como autor del mismo al que entonces era coordinador de seguridad municipal. 

La sentencia confirma la pena de 2 años, 1 mes y 15 días también a los dos policías municipales que facilitaron los datos a Nicolás G.I., en su caso como autores de revelación de secretos y por delito de cohecho pasivo. A ambos les reduce a la mitad las penas que impuso la Audiencia de Madrid por aplicación de la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas. 

Asimismo, absuelve a un guardia civil destinado en la Casa Real del delito de revelación de secretos por el que había sido condenado a 15 meses de prisión.