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La víctima, novio de una amiga de su pareja, recibió tres puñaladas
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha ratificado la condena de cinco años de prisión para un hombre por tentativa de homicidio. La sentencia incluye una indemnización de 4.750 euros y la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante ocho años. En el fallo se ha aplicado la atenuante de confesión.
La sentencia dictada por la Audiencia de Guadalajara relata que el 15 de mayo de 2022 el procesado inició una discusión con su pareja, que se encontraba en unos aparcamientos con una amiga. Al intentar mediar entre ellos, la amiga desencadenó una disputa física que fue presenciada por su novio -la víctima- desde el coche. Acto seguido abandonó el vehículo y, tras increpar al acusado por su conducta, procedió a empujarlo. En ese momento, el procesado le asestó dos puñaladas, en el abdomen y en el hombro derecho y, tras intentar huir, le propinó otra por la espalda mientras le gritaba: “te voy a matar”.
Derivado del ataque, la víctima -que contaba con 20 años, a la fecha de los hechos- presentó múltiples lesiones por arma blanca y cuadros hemorrágicos que comprometieron su vida, haciendo necesaria una intervención quirúrgica para su estabilización. El mismo día de los hechos, el 15 de mayo, el investigado se personó en las dependencias policiales de Alcobendas (Madrid) para confesar su autoría.
Mientras que la defensa alega que se trató de un delito de lesiones porque no se demostró el deseo de matar tras analizar las pruebas y peritajes, el tribunal discrepa rotundamente. Para los magistrados, existió una clara intención de quitar la vida o una aceptación de ese resultado, ya que la agresión fue ejecutada de tal forma que era objetivamente capaz de causar la muerte, algo de lo que el agresor era consciente.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.