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El tribunal confirma que abrir a la fuerza una puerta automática de cristal constituye delito de robo con fuerza
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha ratificado una condena de dos años de prisión para un hombre que asaltó un local de medicina tradicional china. El condenado cuenta con numerosos antecedentes penales por delitos de hurto y robo con fuerza.
A partir de los hechos probados en la sentencia y de la visualización del vídeo, los magistrados señalan fuera de toda duda que el establecimiento contaba con una puerta de doble cristal con apertura automática, la cual se encontraba bloqueada en el momento en que llegó el acusado. Por este motivo, este se vio obligado a separar ambos cristales manualmente para poder acceder al interior. En consecuencia, cae por su propio peso el argumento del recurrente, puesto que el acusado forzó físicamente el mecanismo de cierre para lograr entrar al local.
Por último, el tribunal recuerda que “la mecánica delictiva de estas infracciones supone la utilización del esfuerzo humano para vulnerar dolosamente aquella protección del patrimonio. El forzamiento es fractura, es violencia, es rompimiento, es destrucción. Es decir, siempre que se resquebraje o se obligue físicamente a las cosas”.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.