Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Cerca de 30 jueces, magistrados y secretarios judiciales del orden social participaron entre los días 7 y 9 de mayo, en unas Jornadas de Formación Continua sobre mediación; argumentación jurídica y lenguaje jurídico; ética y deontología profesional, dentro del curso sobre los instrumentos prácticos de ayuda a la jurisdicción para una mejora del Servicio Público Justicia.
Uno de los alicientes de este curso consistió en un cineforum sobre la película "El caso Winslow", que aborda el tema de la ética y la responsabilidad judicial.
Hoy en día, en la era de lo audiovisual, el cine se ha convertido en una herramienta imprescindible para la divulgación, al retratar los distintos sucesos sociales, económicos, políticos y judiciales, tanto a escala nacional como internacional. La ficción desempeña un papel importante en la promoción cultural y la formación y puede ser un instrumento fundamental para comprender el funcionamiento de la justicia.
Las películas puede ser consideradas a todos los efectos como retratos de la contemporaneidad: en ellas se representan determinadas intrigas, historias, hechos o determinados aspectos de un proceso judicial.
Las tramas cinematográficas pueden ilustrar a la perfección, en un lenguaje comprensible y accesible, el complejo mundo judicial y acercarlo a la ciudadanía. Por ello, el cine constituye una buena herramienta de divulgación con la que ayudar a la jurisdicción a mejorar el servicio público de la Justicia.