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La Audiencia de Málaga considera que aunque padece un trastorno bipolar, era plenamente consciente de sus actos
La Audiencia de Málaga ha condenado a un hombre a 20 años de prisión por un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas. El jurado popular consideró a J.Y.L. culpable de asesinar a un hombre –un jubilado de 74 años- con un machete. La resolución considera probado que en febrero de 2016, el condenado acudió al domicilio de la víctima en la localidad de Torremolinos y lo esperó hasta que salió a la calle. Tras una breve discusión, el condenado extrajo un machete que ocultaba entre sus ropas y “con el evidente propósito de ocasionarle la muerte, lo apuñaló repetidamente, llegando a ocasionarle 16 heridas inciso-punzantes localizadas en cabeza, cuello, tórax, abdomen y espalda”.
En el transcurso de la agresión el acusado, señalando con el cuchillo a un vecino que se había aproximado al lugar de los hechos para intentar detener el apuñalamiento, le dijo “llama a la policía” y esperó sentado la llegada de la policía, a los que manifestó que él había sido el autor de la muerte. El jurado consideró que J.Y.L. actuó con la intención de acabar con la vida del otro hombre, sin posibilidad de defensa alguna para éste, aprovechándose de la indefensión total de la víctima.
La sentencia no considera que exista ningún atenuante ya que aunque el condenado padecía un trastorno bipolar, “era plenamente consciente de sus actos el día de los hechos, sin que tuviera afectadas y alteradas sus facultades de conocer y obrar”. Por el contrario, consideró que las puñaladas con el machete “no se verificaron con intención por parte del acusado de aumentar deliberada e inhumanamente su sufrimiento(ensañamiento), más allá de su voluntad claramente homicida”.
Por ello, la Audiencia le condena a 18 años de prisión por un delito de asesinato con la circunstancia atenuante de confesión y a dos años de prisión por un delito de tenencia ilícita de armas.