Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Utilizamos cookies propias y de terceros únicamente para realizar mediciones y análisis estadísticos de la navegación por las diferentes secciones de la página web con la finalidad de mejorar el contenido que ofrecemos. Al hacer click en 'Aceptar todas las cookies', consiente que todas las cookies se guarden en su dispositivo. Para configurarlas o rechazar su uso haga click en el botón 'Configurar Cookies'.
Para más información consulte nuestra política de cookies
Salir rápido
Pulsa este botón en cualquier momento para abandonar de inmediato esta página
Recuerda borrar tu historial de navegación para no dejar rastro después de informarte
Se ha tenido en cuenta la concurrencia de dos circunstancias atenuantes: alteración mental y reparación del daño
Santander, 21 de febrero de 2024.-
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado hoy a ocho años de prisión a un hombre por pedir relaciones sexuales a cambio de dinero a cuatro adolescentes a los que contactó por Instagram.
El hombre es autor de cuatro delitos continuados de explotación sexual y corrupción de menores, con la concurrencia de las circunstancias atenuantes de alteración mental y reparación del daño, ya que padece una discapacidad mental ligera, ha abonado 450 euros antes de la celebración del juicio y se ha comprometido a pagar a plazos los 4.000 euros de indemnización a los menores.
Además de la pena de prisión, no podrá acercarse ni contactar con las víctimas durante tres años, se le impone una medida de libertad vigilada de siete años y se le inhabilita para profesión, oficio o actividad que conlleve contacto con menores durante trece años.
El juicio estaba señalado para el día de hoy, pero, al inicio del mismo, las partes han alcanzado un acuerdo, dado que el hombre ha reconocido los hechos y se ha conformado con la pena mencionada.
Según el relato de hechos de la fiscalía que ha quedado reflejado en la sentencia, el ahora condenado contactó a través de una cuenta de Instagram con cuatro chicos, de entre trece y quince años de edad, a los que les propuso “en numerosísimas ocasiones” encontrarse para mantener relaciones sexuales.
“Con el fin de convencerles de que accediesen a sus reiteradas peticiones, les ofreció diversas cantidades de dinero, que sin embargo los menores no aceptaron”, añade el relato.
Los menores, que cursaban sus estudios en el mismo instituto, denunciaron estos hechos ante la Guardia Civil, lo que derivó en la adopción de una medida cautelar que prohibía al ahora condenado a comunicar con los chicos o acercarse al municipio donde residían.