• Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: CARMEN LAMELA DIAZ
  • Nº Recurso: 3589/2019
  • Fecha: 07/07/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Diferencia entre imprudencia grave y leve. Es evidente que quien lanza con fuerza su puño contra el ojo de otra persona conoce que genera un grave riesgo para el bien jurídico (integridad física). Ello no obstante, lo importante es determinar si el peligro de que se produjera el resultado concreto ocasionado, perdida de la visión del ojo, era muy elevado y se configuraba como probable, así como sí el autor de la agresión conocía el nivel de riesgo en el momento de ejecutar la acción, y no obstante conocerlo la ejecutó asumiendo y aceptando el resultado. No puede compartirse la conclusión a la que llega el Tribunal de instancia en el sentido de que la acción del acusado no tenía que encerrar una considerable probabilidad de que el golpe determinara la pérdida de visión de un ojo en la víctima, pero ninguna de las partes lo discute. En el supuesto sometido a consideración la imprudencia es grave, el riesgo no permitido era notable y nula era la utilidad social derivada de la actuación del acusado. Este, además, al proyectar su puño directamente contra el ojo de la víctima, conocía la posibilidad de que el riesgo se concretara en un resultado especialmente grave, al tratarse de una zona delicada y frágil, aunque no se representara este resultado como probable ni pretendiera causarlo. El recurso se estima en lo atinente a la aplicación del art. 77.2 CP, la imposición de la mitad superior de la infracción más grave es más beneficioso para el reo.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANDRES MARTINEZ ARRIETA
  • Nº Recurso: 3737/2019
  • Fecha: 07/07/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Las grabaciones realizadas no constituyen el documento al que se refiere el art. 849.2 de la ley procesal. La sentencia ha valorado esa grabación, de varias horas de duración, aunque lo oído fueron varios minutos, y lo ha realizado teniendo en cuenta la exploración de la menor, realizada en las condiciones previstas en el estatuto de la víctima cuando se trata de menores de edad, y teniendo en cuenta las periciales sobre la credibilidad de la menor y las secuelas derivadas de los hechos. Consecuentemente, no se trata de documento acreditativo de un error, y sí de manifestaciones personales documentadas que han sido valoradas por el tribunal. La pericial médica, expresamente realizada el mismo día en que se advierten por la madre las marcas de la bofetada, no evidencia ni una marca ni signos de su existencia. Por lo tanto, las declaraciones personales no respaldan el hecho, pues el padre -acusado- no reconoció el hecho. Ni las declaraciones de la menor, que solo refiere haber recibido una bofetada en el mes de julio de 2014, sin especificar el contexto ni circunstancias del hecho, ni los de las parejas de los padres, que no vieron los hechos acaecidos en la piscina, ni la pericial practicada, permite afirmar el hecho probado. La expresión "injustificada" en el hecho probado al tratarse de una conclusión jurídica debe ser tenida, en consecuencia, por no puesta al no responder a un sustrato fáctico y argumentativo que lo respalde.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 3122/2020
  • Fecha: 02/07/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El derecho de las partes a conocer y examinar las actuaciones procesales, plasmado en los artículos 118, 627 , 780.1 y 784.1 de la LECRIM no faculta conocer la investigación preprocesal que no se haya reflejado en las actuaciones. Tampoco existe un derecho a conocer o desvelar los métodos y las técnicas de investigación policial desarrolladas en nuestros límites territoriales, como no lo hay tampoco a conocer la identidad de los agentes que hayan intervenido en la investigación. Coautoría: El acuerdo, especialmente en los delitos en que la ejecución es prácticamente simultánea a la idea criminal, se identifica con la mera coincidencia de voluntades de los partícipes, esto es, con lo que se ha llamado el dolo compartido. Existe tratamiento desde el punto de vista penal, en toda actividad tendente a la sanidad de las personas, si está prescrita por el médico, incluida la administración de fármacos o la fijación de comportamientos a seguir, donde el reposo como concreción de esos comportamientos, puede conformar por sí mismo el único tratamiento admisible para algunas lesiones. El elemento del tratamiento médico se debe entender de una manera normativa, en tanto su significado es el de caracterizar una forma de lesión cuya gravedad no es irrelevante; y en este sentido el tratamiento del dolor y la necesidad de reposo para permitir la curación también configuran una gravedad de la lesión.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANDRES PALOMO DEL ARCO
  • Nº Recurso: 10006/2021
  • Fecha: 01/07/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se trata de un caso en el que la víctima, mujer con problemas psicológicos, que mantiene relaciones sexuales con cuatro varones (en episodios sucesivos, sin la presencia de los demás en cada caso) y donde sólo resulta condenado uno de de ellos, que empleó intimidación para el acceso. La acusación particular recurre, exclusivamente por el art. 849.2 LECRIM por errónea valoración de un informe psicológico, pero es precisamente este el que indica que sus problemas psicológicos no eran apreciables para terceros con los que no tuviese trato habitual. Finalmente, recuerda su doctrina relativa a la imposibilidad de revocar un fallo absolutorio: no cabe como regla general dictar segunda sentencia condenatoria o agravatoria como consecuencia de la estimación de un motivo del art. 849.2º LECrim. Sólo en aquellos casos en los que la valoración probatoria asumida en la instancia resulte absolutamente arbitraria, ajena a las máximas de experiencia, las reglas de la lógica y, en fin, alejada del canon constitucional de valoración racional de la prueba, el pronunciamiento absolutorio podrá ser impugnado con fundamento en el derecho a la tutela judicial efectiva, logrando así el reconocimiento de la vulneración de un derecho constitucional y la reparación adecuada mediante la anulación del pronunciamiento absolutorio.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUAN RAMON BERDUGO GOMEZ DE LA TORRE
  • Nº Recurso: 10033/2021
  • Fecha: 30/06/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Nueva concepción del recurso de casación tras la reforma Ley 41/2015. La misión es verificar si la respuesta que ha dado el Tribunal de apelación ha sido racional y ha respetado la doctrina del TC y TS sobre el alcance de revisión, motivación y validez de las pruebas. Atenuante de confesión tardía. El acusado reconoció los hechos en el juicio oral, cuando su autoría ya estaba acreditada por el resto de las pruebas. Defectos en la formalización del recurso e infracción art. 874 LECrim. Tenencia de moneda falsa para su expedición. Art. 386 CP. Alcance del tipo. La connivencia con el falsificador no es un elemento del tipo, sino criterio de individualización penológica. Tutela judicial y motivación de las sentencias. Principio in dubio pro reo. Atenuante de drogadicción. Requisitos para su apreciación.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANDRES MARTINEZ ARRIETA
  • Nº Recurso: 3636/2019
  • Fecha: 24/06/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La jurisprudencia de la Sala ha venido señalando que la integridad moral se identifica con las nociones de dignidad e inviolabilidad de la persona y que con el castigo de las conductas atentatorias contra la integridad moral se pretende reafirmar la idea de que el ser humano es un fin en sí mismo sin que quepa "cosificarlo". La expresión manifestada a un compañero de clase, de 12 años, al que preguntó "¿Tú te acostarías con ella?, ¿no?, pues que tonto, aunque con esa personalidad tan insegura, yo tampoco", expresión, inequívocamente, impropia pero por ser ocasional en el marco de una duración docente larga, es procedente apartarla de la tipicidad. Ya señalamos que es factible la comisión delictiva a partir de un único hecho, pero, precisamente para obviar la exigencia de una permanencia, el trato, se requiere una mayor entidad en el hecho aislado que permita, por la gravedad del hecho realizar el menoscabo grave a la integridad que requiere el tipo penal. La conducta objetiva declarada probada, de tocamientos en zonas erógenas, hacen que la conducta se subsuma en el tipo penal de abuso sexual continuado de los artículos 74 y 181 del Código Penal. El criterio empleado para distinguirla de la que pudiera consistir en un delito leve de coacciones, han de encontrarse en la razonabilidad con la que una persona adulta considera que esos actos son intromisiones en el área de la intimidad sexual, susceptible de ser rechazadas sin mediar consentimiento.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO JESUS FONSECA-HERRERO RAIMUNDO
  • Nº Recurso: 8364/2019
  • Fecha: 24/06/2021
  • Tipo Resolución: Auto
Resumen: La Sala siguiendo las propuestas a examen de cuestiones conectadas, respecto agentes de polícia, propone el análisis sobre la procedencia de responder por parte de la Adminisración, de los daños sufridos por funcionario de vigilancia penitenciaria cuando el responsable es insolvente. En el caso de que se concluya que procede la asunción del abono, si deriva del principio de indemnidad o de responsabilidad patrimonial de la Administración Pública.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANGEL LUIS HURTADO ADRIAN
  • Nº Recurso: 10715/2020
  • Fecha: 23/06/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En el delito de robo con violencia, si la que se ejerce es connatural a la dinámica comisiva de la sustracción, por inherente al robo, no ha de llevar mayor reproche que el que corresponda por este, y solo cuando haya una sobreabundancia en el despliegue de esa violencia, merecerá un mayor reproche, en cuyo caso habrá que valorar la intensidad de esa sobreabundancia, porque si la misma es menor, de manera que no alcanza la autonomía como para definir un delito distinto, cabrá hablar de abuso de superioridad en el delito de robo, debido a su relación con la violencia, pero si esa violencia, por su mayor sobreabundancia, permite dar sustantividad propia a otro delito en que se vea afectado un bien jurídico personal, al ser éste el que justifica la aplicación de la agravante, a él le deberá ser aplicada, sin que quepa nueva aplicación al delito patrimonial. Tener en cuenta dos veces esa misma circunstancia, cuando es igual su fundamento en ambos casos, supone una reduplicación con perjudiciales efectos, que no es tolerable. Es, en el elemento violencia, por ser lo que afecta al bien jurídico personal, donde se ha de atender a la hora de decidir sobre la aplicación de la agravante de abuso de superioridad, por más que estemos ante un delito patrimonial, lo que no han hecho las sentencias de instancia y apelación, para si, en función su intensidad, ésta alcanza la autonomía como para dar sustantividad a un delito propio, aplicar la agravante en éste solo y no en los dos.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: LEOPOLDO PUENTE SEGURA
  • Nº Recurso: 10692/2020
  • Fecha: 23/06/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Con independencia del reparto de papeles o roles en la agresión, los tres acusados realizaron actos de naturaleza ejecutiva, siendo así obligado concluir que ante la, por todos aceptada, agresión por parte de uno de ellos con un bate de beisbol u objeto semejante en la cabeza de la víctima, los acusados, si no perseguían directamente provocarle la muerte, hubieron de forma necesaria de representarse dicho desenlace como altamente probable. No es solo el instrumento contundente empleado en la agresión por uno de ellos, con la aceptación de los otros, el que así lo revela; ni solo el lugar al que se dirigieron los golpes; sino también la descrita conducta posterior de los tres acusados. La coautoría requiere un elemento subjetivo consistente en un acuerdo respecto de la identidad de aquello que se va a ejecutar, el cual puede ser previo y más o menos elaborado, o puede surgir incluso de forma simultánea a la ejecución, precisándose sus términos durante ésta, siempre que las acciones de cada interviniente no supongan un exceso imprevisible respecto a lo aceptado tácitamente por todos ellos. La superioridad, el desequilibrio de fuerzas, entre agresores y agredido, no solo procedía del mayor número de éstos (superioridad personal) sino también del empleo por uno de ellos, con la aceptación de los otros dos, de un instrumento particularmente ofensivo. Procede acordar la medida de libertad vigilada por un tiempo no superior a cinco años.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: SUSANA POLO GARCIA
  • Nº Recurso: 10104/2021
  • Fecha: 23/06/2021
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La motivación de la sentencia del Tribunal del Jurado viene precedida del acta de votación, que constituye su punto de partida, pero debe ser desarrollada por el Magistrado-Presidente al redactar la sentencia. La acusada tuvo que plantearse que el apuñalamiento con ese cuchillo en varias ocasiones y en la zona del tórax podía provocar un resultado lesivo de extrema gravedad, incluyendo la muerte, resultado que, aunque fuera no querido, aceptó previamente a ejecutar su acción, por lo que no cabe duda que, cuanto menos, actuó con dolo eventual. Concurrió el animus necandi en el comportamiento de la recurrente, que conlleva la imposibilidad de que los hechos sean calificados como un delito de lesiones en concurso con un homicidio culposo. No basta la existencia de un diagnóstico para concluir que en la conducta del sujeto concurre una afectación psíquica. El sistema mixto del Código Penal está basado en la doble exigencia de una causa biopatológica y un efecto psicológico, la anulación o grave afectación de la capacidad de comprender la ilicitud del hecho o de determinar el comportamiento con arreglo a esa comprensión, siendo imprescindible el efecto psicológico en los casos de anomalías o alteraciones psíquicas. De esta manera, no basta con identificar como elemento biológico o biopatológico, un padecimiento mental englobable bajo la amplia rúbrica de anomalías o alteraciones psíquicas, sino que, por grave que sea, es necesario relacionarlo con el hecho concreto cometido.

Parece que no tiene configurado el plugin para ver el pdf embebido... puede descargar la resolución aquí.