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Los magistrados absuelven al policía municipal que repelió la agresión. Uno de los disparos impactó en un viandante, que perdió la visión de un ojo.
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a un año y medio de cárcel, concurriendo la circunstancia eximente incompleta de alteración mental, a Santiago M. B. por un delito de atentado a la autoridad ocurrido el pasado 6 de mayo de 2010 en la calle Arenal de Madrid.
Por otra parte, la Sección 30ª ha absuelto a Israel S. V. de los delitos de homicidio intentado, lesiones graves y lesiones imprudentes de los que estaba acusado. Y también los magistrados absuelven a Santiago M. B. del delito de homicidio intentado o lesiones graves intentadas por los que se había formulado acusación.
El día de los hechos, sobre las 20:30 horas, Santiago M.B., con la intención de llamar la atención y de menoscabar la propiedad ajena, rompió en la Puerta del Sol el espejo retrovisor de un coche de la Policía Municipal mientras los agentes patrullaban por las inmediaciones. Avisados por un ciudadano, cuatro policías, entre ellos el otro acusado, que fue el primero en llegar, se encaminaron al lugar del incidente.
Israel S. V. extrajo su defensa de cuero reglamentaria y dirigiéndose a Santiago M. B. le pidió que depusiera su actitud y le facilitara la documentación. En ese instante, Santiago M. B. sacó de su cintura un cuchillo de cocina de 11 centímetros, que había comprado ese mismo día, mientras gritaba “la voy a liar”. Israel S.V. guardó la defensa de cuero, desenfundó el arma reglamentaria y le repitió varias veces que tirase el cuchillo. Obtuvo como respuesta el grito de “venga, qué vas a hacer ahora, mátame, dispárame a la cabeza”, proferido por Santiago mientras amenazadoramente iba acercándose, alzando el cuchillo y dando claras muestras de cumplir la amenaza de agredir al agente.
Tras retroceder unos pasos, el policía municipal efectuó tres disparos con su arma reglamentaria para frenar la agresión. Los tres disparos impactaron en el acusado, que cayó al recibir el tercero. Uno de los disparos, tras rebotar en el suelo o en una pared, alcanzó en el ojo a un viandante, Antonio Castro Pimentel, que paseaba a unos quince metros de distancia, en la confluencia entre la calle Arenal y la Puerta del Sol. Castro Pimentel ha perdido la visión en el ojo izquierdo y ha asumido unos gastos médicos tasados en cerca de 14.000 euros.