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El docente fue sancionado por la UJI con tres meses de suspensión de empleo y sueldo por falta muy grave
El juzgado de lo Social número 1 de Castellón ha confirmado la sanción impuesta por la Universitat Jaume I (UJI) a un profesor al que expedientó y sancionó por acosar sexualmente a una alumna.
La Universidad suspendió tres meses de empleo y sueldo al docente, al que consideró responsable de una falta muy grave.
La sentencia considera que, al contrario de lo que el demandante alega, el expediente disciplinario de la universidad cumple con el principio de 'proporcionalidad, objetividad y culpabilidad, no habiéndose acreditado lo contrario', motivo éste por el que la magistrada confirma la sanción disciplinaria.
El profesor fue expedientado por la Universidad en julio de 2014 a partir de una resolución del rector por la que se le imponía una sanción de suspensión de funciones, empleo y sueldo de tres meses.
El docente recurrió al Juzgado de lo Social, para que la Justicia declarara la “improcedencia de la sanción impuesta”. La magistrada desestima su solicitud.
La sentencia considera probado que en marzo de 2014, la alumna acudió al despacho del profesor para una tutoría y éste posó su mano izquierda en su cintura y luego la fue deslizando hasta la nalga.
La magistrada concluye que el testimonio de la alumna no es 'frío, calculado, teatralizado o fruto de una elaboración premeditada'. Y añade, en cambio, que el comportamiento del docente “sí reviste rasgos de intencionalidad, pues el demandante hace descansar su mano en una zona comprometida, con connotaciones de índole sexual, siendo además una situación ni buscada, ni querida, ni admitida por la alumna'.