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Un jurado popular la declaró culpable de un delito de homicidio para el que la Sala contempla las agravantes de parentesco y abuso de superioridad y la atenuante de reparación del daño. Le seccionó una vena y una arteria durante una discusión en la vivienda familiar que ambos compartían en Godella
La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a diez años de prisión por un delito de homicidio a una mujer de 35 años que mató a su padre con un cuchillo de cocina durante una discusión. En la pena, el tribunal aprecia las circunstancias agravantes de parentesco y abuso de superioridad, y la atenuante de reparación del daño, después de que un jurado popular emitiera veredicto de culpabilidad.
El crimen se produjo durante una discusión que la condenada y su progenitor mantuvieron el 27 de febrero de 2017 en el domicilio familiar que compartían en Godella. En el transcurso de esa disputa, la mujer cogió un cuchillo de cocina y se lo clavó varias veces a su padre, de 67 años. Una de las puñaladas le seccionó una arteria y una vena, lo que le causó la muerte.
Según relata la sentencia, ni el abuso de medicamentos de la hija, ni la ingesta de alcohol del padre, ni el ambiente tóxico familiar fueron “estímulos suficientes para ocasionar una situación de arrebato” en la condenada. La resolución sí considera probado que, tras los hechos, la hija “intentó desesperadamente solicitar auxilio mediante llamadas a los vecinos y al 112”. Además, esperó a la Policía en la puerta de su casa para conducirla hasta el lugar donde se encontraba su padre.