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La víctima falleció después de que la agresora la dejara inconsciente en el baño provocando un envenenamiento pulmonar por el producto cáustico
La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 15 años de prisión por un delito de asesinato a una anciana que mató a una amiga tras golpearle reiteradamente la cabeza contra el suelo y rociarle las heridas con lejía.
Las dos sexagenarias se encontraban en mayo de 2017 en el cuarto de baño del domicilio de la víctima cuando comenzaron una discusión. Según el relato de hechos probados de la sentencia, una empujó a la otra lo que hizo que ésta reaccionara violentamente: tiró a su amiga al suelo y le golpeó en la cara con el escobillero de porcelana hasta romperlo.
Posteriormente, cogió la cabeza de su amiga, que estaba aturdida por la agresión, y la golpeó repetidamente contra un escalón del borde de la bañera. Cuando la víctima quedó inconsciente, roció sus heridas con lejía y cerró la puerta del baño ante el fuerte olor que desprendía el producto caustico.
La víctima murió por un edema pulmonar por falta de oxigenación y por un edema cerebral mientras era trasladada a un centro hospitalario después de que su agresora hubiera telefoneado a su hijo para contarle lo ocurrido y a los servicios de emergencia.
La magistrada presidenta del tribunal aplica la atenuante de confesión al haber sido apreciada por el jurado popular en su veredicto de culpabilidad.