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El Observatorio celebra su X Aniversario premiando al Consejo de Europa y a la Fundación Ana Bella

El Observatorio contra la violencia doméstica y de género ha cumplido, en este 2012, diez años. Su existencia es la gran aportación que la justicia ha hecho a la sociedad para acabar con esta lacra oscura y oculta que atormenta a muchas mujeres sus hijos e hijas.

El Observatorio realiza el seguimiento y análisis de las sentencias y demás resoluciones judiciales dictadas en este ámbito. Desde su seno se han elaborado pautas de actuación que han hecho más eficaz la acción de la Justicia.

Con el Observatorio como motor, nació la orden de protección, se aprobó la Ley Integral contra la Violencia de Género, se pusieron en marcha los Juzgados de Violencia sobre la Mujer en toda España y se elaboró un Registro Central de Medidas contra la Violencia Doméstica.

La existencia del Observatorio, que tiene su sede en el órgano de gobierno de los jueces y juezas, es un éxito colectivo del poder judicial, del poder ejecutivo y de instituciones y asociaciones que tomaron la responsabilidad de extirpar este tipo de violencia del seno de nuestra sociedad.

Se ha promocionado la coordinación para la protección de las víctimas, con medidas tan importantes como el protocolo para la instalación de los brazaletes o pulseras de control de las órdenes de alejamiento.

Con el esfuerzo de todas las instituciones y el apoyo de las asociaciones de mujeres ha aumentado la conciencia ciudadanía sobre la gravedad de esta lacra social.

La lucha contra la violencia doméstica y de género no es cuestión de unos días ni de unas horas ni de unos meses. Su extirpación necesita redes sociales de apoyo a las víctimas y una educación en igualdad y resolución pacífica de conflictos.

Un instrumento muy importante, de reconocimiento público, han sido las ocho ediciones del Premio del Observatorio. Víctimas, cineastas, políticas, escritores, asociaciones, periodistas, agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, instituciones y fundaciones, han sido distinguidas con este importante galardón de honor.

Como supervivientes, no como víctimas se definen las mujeres de la Fundación Ana Bella, una de las galardonadas por el Observatorio en esta edición.

La Fundación Ana Bella es una organización sin ánimo de lucro que fue creada en el año 2006 por Ana Bella Estévez quien sufrió maltrato durante 11 años. Tras denunciarlo y superarlo, quiso dar su apoyo integral a las mujeres en riesgo de exclusión, con un mensaje positivo en la lucha contra el maltrato.

Esta Fundación cuenta con varios programas como el programa amiga, la escuela de empoderamiento de la mujer, el catering solidario y los testimonios positivos, donde estas mujeres, que han superado la violencia, demuestran que si han sido capaces de superar los malos tratos son capaces de aportar un valor positivo al desarrollo de la sociedad.

Su objetivo es lograr el empoderamiento de la mujer para conseguir una nueva vida en igualdad, libre de violencia de género.

Para Ana Bella Estévez con este galardón se premia a todas las mujeres supervivientes, reconociendo que ellas no son el problema sino parte de la solución.

El Observatorio contra la violencia doméstica y de género ha distinguido con su octavo premio anual al Consejo de Europa, una institución que tiene como cometidos principales la defensa y la promoción de los derechos humanos, la democracia parlamentaria y el Estado de Derecho.

El Consejo de Europa es el alma ideológica del Viejo Continente. Tiene su sede en Estrasburgo, Francia. Engloba a un total de 47 países, incluyendo a los estados que formaron parte del desaparecido telón de acero. Toda Europa está representada en él, a excepción de Bielorrusia.

El Consejo de Europa, del que España forma parte desde 1977, es el principal guardián de los derechos humanos a través del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Otro de los importantes cometidos de esta organización es dar solución a los desafíos a los que tiene que hacer frente la sociedad europea. Uno de ellos es la lucha contra la violencia de género y doméstica.

En este terreno el Consejo de Europa forjó y dio a luz el primer convenio vinculante sobre la prevención y lucha contra la violencia doméstica y de género, conocido como el Convenio de Estambul, suscrito el 11 de mayo de 2011.

Este convenio abarca la violencia doméstica y de género y recoge los matrimonios forzados, el acoso en todas sus manifestaciones, la violencia sexual, la mutilación genital femenina, el aborto forzado y la esterilización obligada, los crímenes de honor y obliga a los Estados a introducir normas que sancionen estos hechos y reparen a las víctimas.

Su secretario general, Thorbjorn Jagland, ha sido uno de los motores que han hecho realidad el Convenio de Estambul.