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La sentencia considera probado que el acusado aprovechó el alboroto generado por otros vecinos para propinar una bofetada al edil “con la clara intención de menospreciar su autoridad”
La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a un año de prisión y a pagar una multa de 1.440 euros a un vecino de Valdestillas por agredir a un concejal en el pleno en el que se votó la moción de censura que le llevó a la Alcaldía.
La Sala considera probado que el acusado, que asistió al pleno como público, aprovechó el alboroto generado por otros vecinos para propinar una bofetada al edil “con la clara intención de menospreciar su autoridad”. El agredido no sufrió lesiones
En su sentencia, el Tribunal de la Sección Segunda explica que el acusado, al que condena por un delito de atentado, sabía y conocía la condición de concejal del agredido, “y a pensar de eso, no solamente le increpó (como hicieron otros vecinos de la localidad) sino que, en claro desprecio a la autoridad que representaba como miembro de una Corporación Local, le propinó una bofetada en la cara”.
La Sala rechaza la tesis de la defensa, según la cual el concejal agredido “había perdido su condición de autoridad por haber proferido insultos y haber tratado con menosprecio al acusado”. El Tribunal considera que esta circunstancia “no ha quedado debidamente acreditada, por lo que no es de aplicación la figura de delito leve de lesiones propugnada por la defensa del acusado”.
Los magistrados tampoco creen la versión del vecino acusado, según el cual fueron “unas tortitas en la cara” “como reproche a que se había salido con la suya respecto de la moción de censura, puesto que, como se puede observar claramente en la grabación aportada al procedimiento (folio 74) la bofetada que le propina es nítida al carrillo izquierdo del Concejal mientras hablaba por teléfono”.