Condenado a 13 años el miembro de ETA que pretendía una campaña de atentados en la Cumbre de Jefes Estado de la UE de Sevilla 2002

Entregado por Francia, el etarra ha sido condenado por delitos de tenencia de explosivos y de armas, con carácter terrorista, y otro continuado de falsificación de documentos oficiales

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Comunicación Poder Judicial

La Audiencia Nacional ha condenado a 13 años de prisión al etarra Iñigo Vallejo Franco por viajar desde Francia a España para participar en la campaña de atentados ideada por ETA en la costa levantina con el fin de crear un situación de terror y alarma social con motivo de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que se celebró los días 21 y 22 de junio de 2002 en Sevilla, acciones que no se llevaron a cabo por la detención de su compañero de comando y su huida al país galo.

En una sentencia, los magistrados de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal condenan a Vallejo, entregado por Francia, por delitos de tenencia de explosivos y de armas, con carácter terrorista, y otro continuado de falsificación de documentos oficiales.

La resolución relata en sus hechos probados la pertenencia del acusado, en junio de 2002, al comando "Basauntza" de ETA junto al ya condenado Aitzol Maurtua Eguren. Ambos se habían desplazado desde Francia, donde se encontraban huidos, a España para participar en la referida campaña de atentados, para lo cual se alojaron en hostales de Valencia, desde donde se desplazaron con un vehículo robado a una pista forestal para esconder en varios agujeros en el suelo los elementos explosivos que serían utilizados para cometer las acciones terroristas en puntos turísticos diseminados por la costa de Levante.

Sin embargo, el día 10 de junio Aitzol Maurtua fue descubierto por un policía que sospechó del referido vehículo y tras una persecución detuvo al etarra, quien dos días más tarde llevó a los agentes hasta los lugares donde habían escondido el material explosivo, que consistía en 11,2 kilos de dinamita Titadyne-30, 10 metros de cordón detonante (pentrita) y 96 kilos de clorato sódico, así como otros componentes habituales de los artefactos.

La Sala señala que en este caso se ha acumulado prueba "válida, sólida y contundente" contra el acusado de que tuvo conocimiento y participó en el transporte y ocultación de los componentes y sustancias explosivos bajo las órdenes de la organización terroristas ETA, "dispuestos para ser utilizados en la campaña de atentados planificada para ser realizada en los días cercanos a la celebración de la Cumbre Europea de Sevilla, aprovechando la repercusión mediática del acontecimiento".