Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que estimó la demanda presentada para solicitar la nulidad de la cláusula de repercusión de gastos al prestatario y su restitución, con intereses legales. La entidad financiera demandada se allanó a la pretensión de nulidad, pero se opuso a la acción de restitución por pasividad del consumidor y prescripción. Por la parte demandada se interpuso recurso de apelación, que fue desestimado por el tribunal de apelación que confirmó la sentencia recurrida. El tribunal de apelación expone los criterios jurisprudenciales, tanto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea como del Tribunal Supremo. Sobre la base de estos criterios, el tribunal afirma que la acción para pedir la nulidad es imprescriptible, pero la acción de restitución está sujeta al plazo de prescripción legalmente previsto, que se ha de iniciar desde la firmeza de la sentencia que declara la nulidad de la cláusula, salvo que se pruebe que el consumidor conocía previamente su abusividad, correspondiendo a la entidad financiera la carga de la prueba. En este caso, el tribunal sostiene que no se ha probado que el consumidor hubiera tenido conocimiento previo de la abusividad de la cláusula, por lo que la acción de restitución no está prescrita. Además, el tribunal considera que la demandada no tomó la iniciativa de reparar el daño causado por la cláusula abusiva, lo que justifica su condena al pago de las costas.
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que estimó íntegramente la demanda y declaró nulo el contrato de tarjeta de crédito por no superar el control de transparencia y resultar abusiva la cláusula reguladora del tipo de interés (clausulado "revolving") por vulnerar la normativa sobre cláusulas abusivas en contratos con consumidores. La parte demandada interpuso recurso de apelación, alegando que la cláusula relativa al tipo de interés remuneratorio no puede ser considerada abusiva porque que regula un elemento esencial del contrato y supera los requisitos de transparencia exigibles. El tribunal de apelación desestimó el recurso de apelación y confirmó la sentencia recurrida. Afirma el tribunal que la falta de información adecuada y suficiente sobre las condiciones del contrato impide al consumidor comprender los riesgos asociados, lo que genera un desequilibrio en la relación contractual. Se concluye que la cláusula reguladora del tipo de interés no proporciona la información necesaria para que el consumidor pueda evaluar las consecuencias del sistema de amortización, lo que contraviene los principios de buena fe y transparencia.
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que desestimó la demanda presentada para solicitar la nulidad de una cláusula de gastos en un contrato de préstamo hipotecario. Por la parte actora se interpuso recurso de apelación que fue estimado por el tribunal de apelación que acordó revocar la sentencia y dejarla sin efecto y estimar la demanda presentada, declarando la nulidad de la cláusula. El tribunal considera que la parte actora aportó datos suficientes para demostrar su condición de consumidor, ya que actuó como persona física en la ampliación de un préstamo destinado a un acto de consumo, sin que la entidad demandada hubiera acreditado que la finalidad del préstamo fue ajena a una mera financiación de actos de consumo. En cuanto a la cláusula de gastos, el tribunal aplica la doctrina del Tribunal Supremo, que establece que es abusivo imponer al consumidor todos los gastos derivados del préstamo, que genera un desequilibrio económico en perjuicio del consumidor. La cláusula en cuestión no supera el control de abusividad por razón del contenido ya que se imponen al prestatario gastos que, por ley, no le corresponde asumir.
Resumen: C-843/25, Trive Credit Spain. Tasación de costas que deriva de un procedimiento en el que se ejercitaba una acción de reclamación de un contrato de préstamo interpuesta por una entidad contra una consumidora que alega la nulidad del contrato por usura y la abusividad de la cláusula de interés retributivo. La sentencia desestimó la demanda, declarando la nulidad del contrato y condenando en costas a la parte actora. La consumidora solicita la tasación de costas, que fue impugnada por la entidad demandada, argumentando que la cuantía del procedimiento no superaba los 2.000 euros y no podían incluirse los derechos de procurador y honorarios de abogado. Se estima la impugnación y se excluyen dichos conceptos de la condena en costas por lo que se interpone un recurso de revisión. Se advierte que si se interesa la nulidad por abusividad de una cláusula por vía de acción del consumidor no hay exclusión de derechos y honorarios de procurador y abogado, dado que su asistencia es preceptiva, al tratarse de un procedimiento por razón de materia, y, sin embargo, cuando el consumidor alega la nulidad por abusividad por vía de excepción, como es el caso, no se le reintegra de los gastos de los profesionales de los que se ha servido para su defensa. Por el órgano que debe resolver se plantean dudas sobre la compatibilidad del artículo 32.5 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, cuando la intervención de abogado y procurador no sea preceptiva, con el principio de efectividad de la Directiva 93/13/CEE, ya que podría disuadir a los consumidores de ejercer sus derechos al no poder recuperar los gastos de defensa en casos de cuantía baja.
Resumen: C-842/25, Sollán. Juicio monitorio y contrato de tarjeta. Examen de oficio de la abusividad de las cláusulas del contrato suscrito por una consumidora. Se suscitan dudas sobre la nueva redacción del artículo 815.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que podría contradecir los requisitos de control de oficio establecidos en la Directiva de cláusulas abusivas. El tribunal decide suspender el procedimiento y plantear una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, cuestionando si la normativa nacional que permite al juez examinar la abusividad de cláusulas sin audiencia previa del consumidor es conforme con el principio de efectividad y la jurisprudencia del TJUE.
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que declaró la nulidad de varias cláusulas de contrato de préstamo hipotecario por abusividad. La entidad demandada interpuso recurso de apelación alegando que la demandante no tenía la condición de consumidora, ya que el préstamo fue solicitado para reformar un local de su propiedad porque con él se solicitó financiación para actividad profesional. El tribunal de apelación estimó el recurso, revocó la sentencia recurrida y acordó desestimar la demanda. El tribunal expone los criterios jurisprudenciales establecidos para delimitar el concepto de consumidor e identificar la normativa aplicable. Valorando las alegaciones efectuadas y la prueba practicada el tribunal considera que, dado el destino del préstamo, la demandante no puede ser considerada consumidora por destinarse la financiación a actividad profesional, lo que excluye la aplicación de la normativa de protección al consumidor. Por ello, el tribunal considera que no se puede estimar la acción ejercitada que se funda en el carácter abusivo de las cláusulas cuya nulidad se solicita, y que no se puede apreciar fuera del ámbito de la protección a consumidores.
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que declaró la nulidad de cláusulas de préstamo hipotecario y condenó a la demandada a reintegrar gastos indebidamente abonados y al pago de las costas procesales. La entidad financiera demandada interpuso recurso de apelación únicamente para impugnar el pronunciamiento de condena al pago de las costas procesales, alegando que no era procedente por allanamiento de la demandada, sin que concurriera mala fe por parte de esta, que había admitido la reclamación extrajudicial y que estaba pendiente de que la parte prestataria le aportaran las facturas necesarias para la restitución de los gastos. El tribunal de apelación estimó el recurso de apelación y revocó el pronunciamiento sobre costas, acordando no condenar a ninguna de las partes a su pago. El tribunal se funda en que la demandada se allanó a la demanda antes de contestar y que contestó afirmativamente al previo requerimiento extrajudicial, aviniéndose a declarar la nulidad de las cláusulas y a expulsarlas del contrato, así como a restituir las cantidades indebidamente abonadas por aplicación de aquellas, si bien para proceder a su devolución requirió al prestatario para que aportará las facturas correspondientes como paso previo para ingresar el pago de los gastos, de todo lo cual el tribunal infiere que no hubo mala fe en el allanamiento por parte de la demandada.
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que declaró la nulidad de las cláusulas de comisión de apertura y gastos en un contrato de crédito hipotecario. Por la parte demandada (la entidad financiera) se solicitó la revocación de la nulidad de la comisión de apertura y el pronunciamiento de condena al pago de las costas. El tribunal de apelación estimó el recurso de apelación y revocó la sentencia únicamente para dejar sin efecto la declaración de nulidad de la cláusula de comisión de apertura. El tribunal reitera los criterios jurisprudenciales en relación con la abusividad de dicha cláusula: no forma parte de los elementos esenciales del contrato de préstamo, se debe valorar el carácter claro y comprensible de la estipulación mediante comprobación de si el prestatario está en condiciones de evaluar sus consecuencias económicas y la naturaleza de los servicios proporcionados como contrapartida a su devengo, verificar que no hay solapamiento con otros gastos previstos en el contrato o los servicios que estos atribuyen y que no causa en perjuicio del consumidor un desequilibrio importante. En el caso concreto, el tribunal considera que la cláusula de comisión de apertura es transparente y no se genera desequilibrio en perjuicio del consumidor al encontrarse dentro en un ámbito promedio de mercado del coste de las comisiones de apertura (se estipuló un 1% y se fija el margen promedio entre 0,25 y 1,5%).
Resumen: La sentencia analizada resuelve recurso de apelación interpuesto contra la dictada en primera instancia, que desestimó la demanda presentada para solicitar la nulidad de un contrato de préstamo (microcrédito) por usura. La parte actora solicitó la nulidad del contrato firmado con la entidad demandada por ser usurario el tipo de interés (TAE del 3540 %). La entidad demandada, por su parte, alegó la existencia de litispendencia y mala fe procesal, argumentando que la parte actora había interpuesto múltiples demandas sobre contratos similares con el fin de obtener condenas en costas. El tribunal de apelación estimó en parte el recurso de apelación, revocó la sentencia recurrida y acordó estimar la demanda, declarar la nulidad del contrato y condenar a la demanda a la restitución de todo aquello que excediera del principal dispuesto, pero no condenó a ninguna de las partes al pago de las costas procesales. Afirma el tribunal que el contrato objeto del procedimiento se firmó con anterioridad al requerimiento extrajudicial y también a la presentación de las otras demandas, por lo que no se dan las circunstancias que permitirían fundar un abuso del proceso por parte del demandante, pero sí aprecia una situación de usura. A pesar de declarar la nulidad del contrato por usura, el tribunal no condena al pago de las costas por mala fe procesal de la parte actora que presentó múltiples demandas en lugar de acumularlas.
Resumen: La sentencia de instancia declaró nula la cláusula de comisión de apertura del 1% y se condenó a la entidad prestamista a devolver 2.650 euros, así como a abonar otros gastos relacionados con la nulidad de la cláusula de gastos. La parte apelante argumentó que la cláusula era válida y que el consumidor había comprendido el coste de la comisión y los servicios que esta remuneraba, alegando que se habían realizado gestiones necesarias para la concesión del crédito. El tribunal, tras analizar la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, concluyó que la cláusula de comisión de apertura no es abusiva, siempre que se cumplan los requisitos de transparencia y que el importe no sea desproporcionado en relación con el préstamo. Así, se dejó sin efecto la declaración de nulidad de la cláusula de apertura.
