• Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Barcelona
  • Ponente: EDUARDO NAVARRO BLASCO
  • Nº Recurso: 11/2019
  • Fecha: 22/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se condena por delito de homicidio intentado.Aunque el acusado no hubiera tenido intención de causar la muerte de la víctima, hecho no negado pero tampoco probado plenamente, es evidente que cabía dentro de lo posible, e incluso de lo muy probable, que si le asestaba una puñalada en el corazón era suficiente para causar las lesiones de entidad acabara causando tal resultado. Sin que ese conocimiento llevara al acusado a reprimir su acción, por lo que existió dolo, aunque fuera de carácter eventual. Concurre en el acusado la circunstancia eximente incompleta de legítima defensa. De los elementos que conforman la legítima defensa el único requisito que no cabe considerar acreditado en su totalidad es la necesidad racional del medio empleado. No tanto por el instrumento en sí, sino por la forma de usarlos para la agresión.La víctima golpeó al acusado en la zona lumbar y éste, que podía haber utilizado la navaja exclusivamente como medio intimidatorio o de defensa, dirigió la puñalada directamente al corazón, de forma absolutamente desproporcionada respecto de la agresión recibida.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Jerez de la Frontera
  • Ponente: BLAS RAFAEL LOPE VEGA
  • Nº Recurso: 113/2019
  • Fecha: 21/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: El Juzgado de lo Penal condenó al acusado como autor de un delito de lesiones del art . 147.1 CP. La AP desestima su recurso. Quedó sin duda alguna demostrado que el apelante empujó a la víctima haciéndola caer al suelo de forma que sufrió una contusión y rotura fibrilar en la mano derecha. No se probó en cambio la existencia de una agresión ilegítima de la víctima que justifique la legítima defensa invocada. Es indudable que el lesionado precisó tratamiento médico consistente en inmovilización con vendaje elástico de la muñeca, tratamiento farmacológico y tratamiento rehabilitador, todo ello con finalidad curativa. No cabe, por tanto, apreciar un delito leve de lesiones. Tampoco puede prosperar la alegación de falta de relación causal. Finalmente, se mantiene la indemnización impuesta. Con independencia del retraso en el diagnóstico el perjudicado tiene derecho a que su perjuicio sea resarcido, sin que se haya probado que la actuación del sistema sanitario público alargase de forma indebida el período de curación, no siendo aplicable tampoco el art. 114 CP.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: JUSTO RODRIGUEZ CASTRO
  • Nº Recurso: 1061/2019
  • Fecha: 17/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Confirma la condena del recurrente por el delito de descubrimiento y revelación de secretos en un supuesto en el que el acusado, administrador de una empresa, sospechando de la actuación desleal de un trabajador, accedió al ordenador facilitado para realizar su trabajo, primero examinando su correo corporativo y después del personal. La Sala descarta que el acusado actuase en una situación de legítima defensa o que pueda apreciarse el error de prohibición. Recuerda, por último, que la vigilancia de los medios electrónicos puestos a disposición del trabajador se encuentra compensada con el respeto a los derechos fundamentales que actúa como límite al poder de dirección empresarial.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Pontevedra
  • Ponente: JUAN JOSE TRASHORRAS GARCIA
  • Nº Recurso: 882/2019
  • Fecha: 16/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En el escrito de conclusiones provisionales, elevadas a definitivas, el acusado invocaba la legítima defensa. La sentencia de instancia da respuesta a la nulidad planteada por infracción del art 324 LECrim, valora la prueba practicada y no acepta, razonándolo, la concurrencia de la atenuante de dilaciones indebidas, pero, quizás por olvido, omite todo pronunciamiento acerca de la otra circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal invocada. Se ha incurrido así en incongruencia omisiva y falta de motivación, con la consiguiente vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva, en su vertiente de obtener un pronunciamiento motivado del órgano judicial sobre todas las cuestiones sometidas a su consideración, por lo que se declara la nulidad de la sentencia recurrida.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Pontevedra
  • Ponente: MIGUEL ARAMBURU GARCIA-PINTOS
  • Nº Recurso: 830/2019
  • Fecha: 16/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: En la sentencia recurrida se aplicaba el art 148.1 CP con fundamento en que la acusada utilizó en la agresión un palo de cierto grosor y al menos un metro de largo. La descripción que se hace en los hechos probados de este palo no permite apreciar la peligrosidad que exige el tipo penal de referencia. La expresión "cierto grosor" no permite identificar cual era el grueso del palo y por tanto su resistencia y potencialidad lesiva que es el fundamento de la agravación. Además las lesiones causadas curaron en muy poco tiempo, apenas 5 días, lo que apunta a que la potencialidad lesiva era menor en este caso. Atendiendo a la falta de elementos descriptivos del instrumento empleado, ya que no es suficiente la referencia a "cierto grosor" para poder inferir cual era este, concluye el Tribunal que no es posible aplicar el art 148 y, subsume los hechos en el art 147.1 CP. El primer requisito de la legítima defensa es la existencia de agresión ilegítima y en este caso no se puede apreciar que concurra la misma ya que existe una clara desproporción entre la conducta desplegada por el lesionado y la acción de la apelante, y tampoco existe la proporcionalidad entre la agresión y el medio empleado para evitarla. Una demora de 2 años en el enjuiciamiento no tiene el carácter de extraordinaria incluso teniendo en cuenta que el procedimiento fue reconstruido.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
  • Nº Recurso: 10294/2019
  • Fecha: 14/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Derecho a un Tribunal imparcial: denuncias considerando que la Magistrada Presidente intervino en varias ocasiones, demostrando parcialidad. La imparcialidad del Juzgador es la primera de todas las garantías procesales. La imparcialidad del Magistrado Presidente de los Tribunales de Jurado, pese a no estar integrado en el colegio decisorio, está asegurada por la Ley Reguladora del Tribunal del Jurado. La exigencia de motivación no desaparece ni se debilita cuando se trata de una sentencia del Tribunal del jurado. Las alegaciones sobre vulneración del derecho a un proceso con todas las garantías, referentes a la inclusión de la palabra asesinato en el veredicto, la distinción entre testigos directos e indirectos, la referencia al cambio de color del cuchillo por la utilización de reactivos, al visionado del dispositivo de almacenamiento digital de la prueba preconstituida de la menor hija de acusado y víctima, siendo, en algunos casos innecesarias e improcedentes, no merman las posibilidades de defensa del acusado. Necesidad de motivación en las resoluciones judiciales. Peculiaridades en los casos de los Tribunales de Jurado: imposibilidad ed exigir el mismo grado que en los Tribunales profesionales. La dispensa a los jurados suplentes antes de la conclusión de la deliberación no supuso merma alguna de los derechos de defensa del acusado. Existencia de prueba bastante de la existencia de un hijo de la víctima, residente en Argentina, para el que se reconoce indemnización.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Ciudad Real
  • Ponente: IGNACIO ESCRIBANO COBO
  • Nº Recurso: 4/2019
  • Fecha: 11/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Las lesiones padecidas por la víctima demandaron tratamiento médico quirúrgico. El tratamiento médico es la planificación de un sistema de curación o de un esquema médico prescrito por un titulado en medicina con finalidad curativa, por lo que las conductas médicas consistentes en simples cautelas o medidas de prevención no pueden venir a integrar el concepto de tratamiento, dado que de lo contrario se conculcaría la seguridad jurídica. El dolo en el delito de lesiones no requiere de una representación exacta de las consecuencias de la acción en el cuerpo de la víctima, resultando suficiente que el resultado sea una concreción posible del peligro contenido en la acción, atendidas las circunstancias concurrentes en cada caso. La deformidad estriba en una imperfección estética que rompe la armonía facial y es por tanto visible y permanente, alterando la morfología de la cara. En el caso, existen dudas sobre un empeoramiento estético global de la zona ocular izquierda del rostro, lo que impide aplicar el tipo agravado de deformidad y se condena por el tipo básico de delito de lesiones. No cabe aprecia una situación de legítima defensa al faltar el presupuesto de agresión ilegítima.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial
  • Municipio: Bilbao
  • Ponente: MIREN NEKANE SAN MIGUEL BERGARECHE
  • Nº Recurso: 5/2019
  • Fecha: 02/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Con ocasión de una disputa por motivos del tráfico, la AP absuelve a dos acusados de delitos leves de lesiones y condena al tercero como autor de un delito de lesiones con deformidad. Resultando difícil precisar lo ocurrido, la AP recalca que lo claramente objetivado que las lesiones sufridas por uno de los acusados eran compatibles con la agresión que dijo haber sufrido. Quien golpea de la forma demostrada sabe que puede causar lesión, al margen de su entidad o gravedad. Las lesiones precisaron sutura y, además, dejar una cicatriz afeante en la frente. No se aplica la previsión de agravación por instrumento peligroso. No cabe apreciar legítima defensa al no quedar probado su requisitos. La indemnización se fija aplicando orientativamente el Baremo.
  • Tipo Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
  • Municipio: Madrid
  • Ponente: ANTONIO DEL MORAL GARCIA
  • Nº Recurso: 10014/2019
  • Fecha: 01/10/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: La individualización penológica encierra un ámbito de discrecionalidad que el legislador ha depositado en principio en manos del Tribunal de instancia. Recuerda la sentencia que se pueden revisar las decisiones arbitrarias, las inmotivadas, o aquellas que no respetan las reglas o los criterios legales. Pero no es factible neutralizar o privar de eficacia a las decisiones razonadas y razonables del Tribunal de instancia, aunque puedan existir muchas otras igualmente razonables y legales. El juicio sobre la proporcionalidad de las penas compete al legislador en una primera instancia. No es revisable en casación el quantum indemnizatorio derivado de daños morales si está motivado y no es caprichoso.
  • Tipo Órgano: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
  • Municipio: Pamplona/Iruña
  • Ponente: RAQUEL FERNANDINO NOSTI
  • Nº Recurso: 309/2018
  • Fecha: 30/09/2019
  • Tipo Resolución: Sentencia
Resumen: Se condena por delito de homicidio. La asfixia por estrangulamiento, mediante uso del cinturón de seguridad, con una duración de un mínimo de tres minutos, aparece idónea para cualquier persona,sin necesidad de que sea profesional sanitario,para provocar la muerte. Y no cejar en el empeño, hasta comprobar que la víctima queda inerte, denotan la concurrencia del elemento subjetivo del tipo de homicidio en su modalidad de dolo eventual. Se descarta la alevosía y, por tanto, el delito de asesinato. Se aprecia la eximente incompleta de legítima defensa. Es manifiesto que la asfixia se produjo por estrangulamiento, cuya duración para provocar la muerte, se ha fijado pericialmente entre tres y cinco minutos. Para contener al atacante y detener su acometimiento, no era necesario apretar el cinturón en torno a su cuello durante ese lapso temporal, de ahí el exceso en la defensa determinante de que la eximente sea incompleta. No se aprecia la eximente de miedo insuperable, que no es apreciable cuando el sujeto, dominando los impulsos del miedo, reacciona contra el causante de este y le acomete con los medios que tiene a su alcance, porque en tal caso está fuera de duda que el miedo, lejos de ser insuperable, ha resultado vencido por el agente. No hay abuso de superioridad, pues ese abuso es en este caso inherente a una legítima defensa incompleta por exceso en la defensa.

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