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Diego Córdoba Castroverde, hasta hace poco presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, y Sebastián Sastre Papiol, abogado, profesor de Derecho Mercantil y ex director de los servicios jurídicos de La Caixa, tomaron posesión como nuevos magistrados del Tribunal Supremo en un acto solemne que se celebró en el Salón de Plenos bajo la presidencia de la primera autoridad de la Justicia, Gonzalo Moliner.
Diego Córdoba ocupará plaza en la Sala de lo Contencioso-Administrativo.
Sebastián Sastre Papiol, por su parte, tiene su destino en la Sala de lo Civil.
Los dos nuevos magistrados fueron elegidos el pasado mes de noviembre por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial, cuyos miembros estuvieron presentes en el acto.
Diego Córdoba contó con dos padrinos, los magistrados Joaquín Huelin Martínez de Velasco y Carlos Lesmes. Allí el nuevo magistrado del Supremo juró su nuevo cargo.
Luego, sus padrinos le impusieron las insignias que lo distinguen como miembro del Supremo.
El padrino de Sebastián Sastre Papiol fue el presidente de la Sala de lo Civil, Juan Antonio Xiol.
Xiol, después de que Sastre Papiol jurara su nuevo cargo, igualmente le impuso las insignias de magistrado del Supremo.
El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Gonzalo Moliner, dirigió, finalmente, unas palabras con el fin de recordar a todos los presentes que para alcanzar ese importante destino había que reunir tres requisitos: merito, capacidad y competencia. Requisito que cumplen con creces los nuevos magistrados.